Pero era en exceso prudente para revelar el motivo de sus recelos. Consideró que desenmascarar al impostor no sería cosa fácil, dado que la gente estaba tan predispuesta en su favor. Y como tenía muy pocos amigos, le parecía peligroso hacerse un enemigo tan poderoso.
Tengo una teoría, hay una excelente conexión entre los que es gracioso y los que da miedo. Hay una conexión muy cercana entre lo que asusta a la gente y lo que los hace reír. La risa es una especia de nerviosismo. Los animales no ríen. La risa está, los antroólogos están de acuerdo, directamente conectada con mostrar los dientes.
¡Qué novato es quien se figura que mostrar espíritu e inteligencia es un medio de hacerse querer en sociedad! Antes bien, tales cualidades excitan en la preponderante mayoría de la gente un odio y un rencor que resultan tanto más amargos cuanto que quien los siente no está autorizado a denunciar la causa que los origina e incluso la disimula ante sí mismo