Tenía la necesidad de destruir las viejas convenciones, de desobedecer a fin de recrear la vida y un mundo liberado.
Oh, mujer, mujer. ¡Criatura débil y decepcionante! Ningún ser vivo puede desobedecer a su instinto, ¿es acaso el tuyo el de engañar?
Preguntarnos porque vamos de mal en peor Es ignorar aquello de dónde venimos Veras, no preguntarías por que la rosa que creció en el asfalto tenia pétalos marchitos Al contrario Celebraríamos su tenacidad Amaríamos su voluntad de alcanzar el sol Bueno Somos rosas Esto es concreto Y estos son mis pétalos marchitos No me preguntes porque Pregúntame como.
Sea lo que quiera Dios que sea, mi delito es la torpeza de ignorar que hay quien no tiene corazón, y va quemando, va quemándome y me quema.* (¿Y, ¿si fuera ella?)