Soy consciente de ser sólo una persona que lucha débilmente contra la corriente del tiempo. Sin embargo, todavía me queda poder contribuir de tal manera que, cuando la teoría de los gases sea de nuevo reavivada, no tarde demasiado en ser redescubierta
Esas nueve décimas partes del cerebro sí que son utilizadas. Y una de sus funciones es hacer que lo milagroso parezca corriente y convertir lo desusado en usual.
Si en época normal hay un adagio que dice que es preferible absolver a cien culpables a castigar a un inocente, cuando está en peligro la vida de un pueblo, es preferible condenar a cien inocentes antes que el culpable pueda ser absuelto.
Muamar Gadafi no es una persona normal a la que se pueda envenenar o contra la que se pueda llevar a cabo una revolución.