La cuestión es que el sexo no fue la parte de la pornografía que enganchó al niño estúpido. Fue la confianza. El valor. La falta total de verguenza. la comodidad y la sinceridad genuina. La franqueza que permitía a alguien ser capaz de salir allí y contarle al mundo: Sí, así es como yo decido pasar una tarde libre. Posando aquí con un mono metiéndome cacahuetes por el culo.
Todos aquellos que tienen juicio natural- dijo Apolo- juzgan que las leyes son buenas porque tienen por finalidad la conducta y comparativamente son mejores aquellas que dan más ocasión para una mejor conducta, porque de las leyes todas unas han sido dadas por nosotros, otras ideadas por los hombres, sobre todo para mayor comodidad de la vida humana;...
El celo es ciego, o terriblemente controlado, cuando interfiere con el bienestar ajeno.
El bienestar de la humanidad, su paz y seguridad son inalcanzables, a menos que y hasta que su unidad esté firmemente establecida. Esta unidad no podrá jamás lograrse mientras se permita que los consejos que ha revelado la Pluma del Altísimo pasen desatendidos.
El escritor que quiera saber cómo debe conducirse en relación a la posteridad no tiene más que examinar en los viejos libros qué es lo que le causa agrado y cuáles son las omisiones que más lamenta.
A muchos científicos no les agradó la idea de que el universo hubiese tenido un principio, un momento de creación.
Es feliz, por tanto, el que tiene un juicio recto; es feliz el que está contento con las circunstancias presentes, sean las que quieran, y es amigo de lo que tiene; es feliz aquel para quien la razón es quien da valor a todas las cosas de su vida
Estoy contento por el apoyo que tengo tanto de la plantilla como del cuerpo técnico