Soy un músico y no sé por qué. Mucha gente siente que la vida está predestinada. Creo que lo es vagamente, pero aún depende de la persona la manera en que su vida va a ir. Lo único que he hecho es seguir siendo yo, y todo funcionó...Como magia. Nunca planeé nada, así que es obvio que eso es lo que estoy destinado a ser. Soy un músico. Es mi trabajo.
Quiero seguir sintiendo a toda costa que algún día he de morir. De otro modo, no sentiría que estoy viviendo. Por eso, mi vida es así.
Al hablar de destrucción de fuerzas enemigas hemos de observar que nada nos obliga a limitar este concepto simplemente a las fuerzas físicas, sino que por el contrario, deben comprenderse en ellas, necesariamente, las morales.
Descubrí, aunque inconsciente e insensiblemente, que el placer de observar y razonar era mucho mayor que el que reside en la destreza y el deporte
Estoy encantado de poder seguir el año que viene en Renault y tener la oportunidad de comprobar que mi duro trabajo de las dos últimas temporadas ha dado sus frutos
Una guerra no se ganaba el día de la batalla. Cada provincia tenía su propio carácter, y en cada una de ellas se daban las apariencias y la realidad. Incluso una provincia que pareciera superficialmente débil podía tener una fuerza oculta.
¿Dónde va? A cumplir con las labores propias de mi sexo
El principio de que cada cual es el mejor juez de sus propios intereses, interpretado como lo interpretan las personas que formulan esas objeciones, probaría que los gobiernos no deberían cumplir ninguno de los deberes que se les reconocen, es decir, que en realidad no deberían existir.