Atiende tu propio negocio. Conserva tu empleo, pero comienza a adquirir activos verdaderos, no pasivos ni efectos personales que no tienen valor real una vez que están en tu casa. Un automóvil nuevo pierde casi el 25% del precio que has pagado por él, en el momento de sacarlo de fábrica.
¿Y desconfiar de los sentidos, negar la existencia real de las cosas sensibles, o pretender que no se sabe nada acerca de ellas? ¿No es eso suficiente para llamar escéptico a un hombre?