El brío del texto (sin el cual en suma no hay texto) sería su voluntad de goce: allí mismo donde excede la demanda, sobrepasa el murmullo y trata de desbordar, de forzar la liberación de los adjetivos que son las puertas del lenguaje por donde lo ideológico y lo imaginario penetran en grandes oleadas.
El escenario de mi cuento es esta tierra, en la que actualmente vivimos. Pero el período histórico es imaginario
El pretendido hilo de fraternidad que debe unir a los hombres sólo puede ser imaginado por el débil, pues no es natural que el fuerte, que no tiene necesidad de nada, haya podido dar existencia a esta fraternidad.
Pero ese pretendido pacto con Dios es una mentira tan evidente, incluso en las conciencias de quienes lo pretenden, que no sólo constituye un acto injusto, sino que revela también una vil e inhumana disposición.
La verdadera razón por la cual no tenemos los diez mandamientos en las cortes: No puedes poner no robarás, no cometerás adulterio y no prestarás falso testimonio en un edificio lleno de abogados, jueces y políticos. Crearía un ambiente de trabajo hostil.
No hay vicio que no tenga cierto falso parecido con alguna virtud y de la cual no saque partido