El principal objeto de la educación no es enseñarnos a ganar el pan, sino capacitarnos para hacer agradable cada bocado.
Un libro puede ser agradable con muchas imperfecciones y enojosísimos sin un defecto.
El placer más seguro es el menos placentero
No confíes en el futuro por más placentero que sea. Deja que el tiempo pasado entierre a sus muertos. Actúa en el presente. Recuerda que si tú te ayudas, Dios te ayudará.