La vejez tiene un gran sentido de sosiego y libertad. Una vez que las pasiones han abandonado su presa, se ve uno libre, no de un amo, sino de muchos.
¡Oh bienaventurado, que sin ira, sin odio, en paz estás, sin amor ciego, con quien acá se muere y se suspira, y en eterna holganza y en sosiego vives y vivirás cuanto encendiere las almas del divino amor el fuego!
La pobreza tiene que ser concebida como un fenómeno con raíces multifactoriales, una de ellas y muy importante: la recuperación de espacios públicos
Donde hay visión, hay prosperidad, recuperación de la naturaleza y de nuestras comunidades.