Si los congresistas no se quieren reducir el sueldo, si no quieren hacer respetar las ocho horas, que me bajen el calzon. Como me permite la Constitución
El aborto nunca es una solución. Debemos escuchar, acompañar y comprender desde nuestro lugar a fin de salvar las dos vidas: respetar al ser humano más pequeño e indefenso, adoptar medidas que pueden preservar su vida, permitir su nacimiento y luego ser creativos en la búsqueda de caminos que lo lleven a su pleno desarrollo