El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo.
Errar es un camino que, bien conducido, presagia el acierto. Yo siempre que sucede algo no deseado digo: vamos a tratar que este error nos ayude a generar un próximo acierto.
El 4 de octubre de 1923 toqué en París por vez primera, el escándalo estalló enseguida. Recuerdo a Man Ray pegándole a alguien un puñetazo en la nariz en la primera fila. Marcel Duchamp discutía a voz en grito con un conocido en la segunda, y en un palco cercano Erik Satie gritaba ¡Qué precisión! ¡Qué precisión! y aplaudía
La Constitución del 86 ha hecho de Colombia algo peor que un coloniaje y peor que una monarquía. cercano está el momento en que veremos al pueblo barriendo con este engendro cavernario.