A deshora me levanto de la cama sin nada que hacer, me declaro insuficiente y siempre fuera de la ley.
Una verdad insuficiente resulta eficaz por una temporada, pero luego, en vez de una elucidación completa, se presenta de pronto algún error deslumbrante. Este le basta al mundo, y el engaño se mantiene así durante siglos.