Su mente ofrecía la curiosa combinación de humillarse en la región del misterio y de ser muy activa, fría y razonable en la del conocimiento.
El hombre es más razonador que razonable
Tenemos bastante religión como para odiarnos, pero no suficiente como para amarnos.
El tiempo lo hace todo, dado el suficiente tiempo lo imposible se hace posible, lo posible probable y lo probable cierto.