Más cuerdo es, el que acepta su propia locura
La infancia espiritual no es memez espiritual, ni blandenguería: Es camino cuerdo y recio que, por su difícil facilidad, el alma ha de comenzar y seguir llevada de la mano de Dios.
Ese país desconocido del que no vuelve ningún viajero...
La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido