La televisión es un invento que permite que seas entretenido en tu salón por gente que nunca tendrías en casa.
Los otros días iba caminando muy entretenido y me encuentro con el arroyo más raro del mundo: figúrese que la orilla de este lado la tenía del otro
Su cara grisácea había dejado de impresionarla o avergonzarla. La edad era la edad, la muerte era la muerte y aunque no era guapa, seguía sintiendo el impulso de hacer lo que pudiera por parecer más agradable al mundo.
La conversación más agradable es aquella de la que no se recuerda nada con precisión, pero deja una impresión general agradable.