La política es un ejercicio moderado de la maldad, pero a la vez es imprescindible porque sin ella no hay organización social.
El Estado más violento será, pues aquel en que se niega a cada uno la libertad de decir y enseñar lo que piensa, y será, en cambio, moderado aquel en que se concede a todos esa misma libertad.
Al hombre comedido le basta con lo suficiente