No hay hombre más desdichado que el que nunca probó la adversidad.
Bajó los ojos y luego quiso mirarme pero no pudo. Durante algunos minutos probó a dominar su emoción, pero de pronto me volvió la espalda, puso los codos en la barandilla del muelle y se deshizo en lágrimas
El hombre es su propia estrella, y el alma que pueda hacer a un hombre honesto y perfecto,ordena a toda luz, a toda influencia, a todo destino. Nada cae temprano o demasiado tarde para él. Nuestros actos son nuestros ángeles, o buenos o malos, Nuestras fatales sombras que caminan con nosotros a toda hora.
La adversidad es una prueba de principios. Sin ella, un hombre apenas sabe si es honesto o no.