Pensar que tantos jóvenes de mi edad morían en el frente o volvían lisiados me impedía disfrutar de mi propia vida.
Los partidos políticos tradicionales no forman parte del frente de Liberación por la sencilla razón de que están en la trinchera enemiga. No desean terminar con la opresión sino cambiar la mentalidad de los oprimidos.