-Jamás he sido lo bastante modesto como para exigirme menos a mi mismo.
La modestia va bien a los grandes hombres; lo difícil es no ser nada y, sin embargo, ser modesto
Es un hombre elocuente el que puede tratar los temas de carácter humilde con delicadeza; las cosas grandes, de manera impresionante, y las cosas moderadas, con templanza
Por humilde se tiene ya el que con lo necesario se contenta.